Vicente Salazar, uno de los principales dirigentes de las movilizaciones que mantuvieron bloqueado al país durante más de 50 días, fue enviado a prisión preventiva por seis meses.
Un juez de La Paz dispuso la prisión preventiva por seis meses para Vicente Salazar, máximo dirigente de la Federación Sindical de Campesinos Túpac Katari de La Paz. La medida fue adoptada en el marco de una investigación por los bloqueos de rutas y las protestas que afectaron a Bolivia durante 53 días y que derivaron en una profunda crisis política y social.
La Fiscalía imputó al dirigente por los delitos de terrorismo, atentado contra los servicios públicos e instigación pública a delinquir. Sin embargo, su abogado afirmó que la acusación carece de pruebas documentales y adelantó que apelará la resolución judicial para intentar revertir la medida cautelar.
Las manifestaciones concluyeron el 23 de junio y dejaron un saldo de 22 personas fallecidas, además de millonarias pérdidas económicas, según estimaciones de sectores empresariales. Los manifestantes reclamaban la renuncia del presidente Rodrigo Paz y denunciaban el impacto de la crisis económica, marcada por la escasez de combustibles y alimentos.
Además de Salazar, la investigación también alcanza al expresidente Evo Morales y al dirigente de la Central Obrera Boliviana, Mario Argollo, quienes aún no fueron detenidos. Mientras el Gobierno sostiene que las protestas buscaron desestabilizar al país y fueron financiadas por grupos irregulares, los sectores movilizados aseguran que las medidas respondían a la defensa de derechos laborales y al rechazo de políticas económicas impulsadas por la administración nacional.




