El expresidente boliviano rechazó las denuncias que lo señalan como responsable de las protestas y cortes de rutas que afectaron al país durante más de 50 días.

Evo Morales salió al cruce de una denuncia presentada ante la Fiscalía de Santa Cruz, donde dirigentes cívicos lo acusan de haber encabezado las protestas y bloqueos que provocaron desabastecimiento y complicaciones en distintas regiones de Bolivia. La presentación también alcanza a otros dirigentes sindicales y campesinos.

Los denunciantes solicitaron que se investiguen presuntos delitos como terrorismo, alzamiento armado y atentados contra la seguridad del transporte. Desde el comité cívico de Santa Cruz sostuvieron que los responsables de las movilizaciones deben responder ante la Justicia por las consecuencias que dejaron las protestas.

Morales, desde su bastión político en El Chapare, negó haber convocado a los bloqueos y afirmó que la única medida aprobada por sus seguidores fue una marcha pacífica entre Caracollo y La Paz. «Todo esto es político», expresó durante una conferencia de prensa, al rechazar las acusaciones en su contra.

Las protestas dejaron un saldo de al menos 14 personas fallecidas por la falta de atención médica, además de importantes pérdidas económicas, según las autoridades. Tras la declaración del estado de excepción, los sectores afines al exmandatario suspendieron las medidas de fuerza, aunque el clima de tensión política continúa en Bolivia.

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