Miles de personas se movilizaron este miércoles en las ciudades de La Paz y Cochabamba para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz, en una jornada marcada por la creciente tensión política y social.

La principal marcha en La Paz fue convocada por la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos Tupac Katari y contó con el respaldo de la Central Obrera Boliviana (COB), organizaciones vecinales, sindicatos de transportistas y grupos indígenas. Ante la magnitud de la movilización, las fuerzas de seguridad reforzaron los controles alrededor de la Plaza Murillo, sede de los poderes Ejecutivo y Legislativo.

Mientras tanto, en Cochabamba, el expresidente Evo Morales encabezó una multitudinaria concentración junto a las Seis Federaciones del Trópico. Los manifestantes denunciaron la crisis de abastecimiento de combustibles y alimentos, además de cuestionar la gestión económica del Gobierno. La movilización se desarrolló bajo la consigna de «salvar Bolivia» y exigir la salida inmediata de Paz.

En paralelo, los bloqueos de carreteras continuaron en distintos puntos del país. En el municipio de San Julián, los manifestantes retomaron el corte de rutas tras una breve pausa de cuatro horas, afectando nuevamente el tránsito entre Santa Cruz y la región amazónica. Este punto de conflicto acumula casi un mes de interrupciones.

La jornada se desarrolla en medio de una profunda crisis política, económica y social. Con 41 días consecutivos de protestas, el Gobierno mantiene abiertos los canales de diálogo, aunque las organizaciones movilizadas sostienen sus reclamos y ratifican su exigencia de que Rodrigo Paz abandone la presidencia. Mientras tanto, los efectos de los bloqueos continúan impactando en el abastecimiento y la actividad económica de gran parte del país.

Tendencias