El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, volvió a cuestionar al expresidente Evo Morales y rechazó su advertencia sobre posibles nuevas movilizaciones. El mandatario responsabilizó a su antecesor por parte de los problemas económicos que enfrenta el país y pidió evitar nuevos conflictos.
Paz formuló sus declaraciones en La Paz luego de regresar de Estados Unidos, donde participó de la Asamblea General de las Naciones Unidas. El presidente cuestionó el llamado de Morales a movilizarse y sostuvo que durante sus gobiernos Bolivia perdió reservas y el mercado argentino para sus exportaciones de gas.
El enfrentamiento se produce después de varias semanas de protestas y bloqueos registrados durante mayo y junio. Las movilizaciones estuvieron vinculadas con reclamos económicos y contaron con la participación de sectores sindicales, campesinos y grupos cercanos a Morales. El Gobierno atribuyó a esas medidas importantes pérdidas económicas y reportó al menos 16 personas fallecidas.
Morales encabezó recientemente un encuentro con sus seguidores en el Trópico de Cochabamba, donde reclamó la revisión de medidas como la eliminación de los subsidios a los combustibles y la reorganización de empresas públicas. También planteó otros cambios económicos y señaló que podrían comenzar nuevas movilizaciones el 13 de octubre si sus demandas no son atendidas.
Frente a esa posibilidad, Paz pidió que las diferencias sean resueltas mediante el diálogo y sostuvo que Morales debería negociar con el Gobierno. El Ejecutivo también señaló que cualquier movilización deberá desarrollarse dentro del marco legal. Mientras continúa la disputa política, Morales permanece en el Trópico de Cochabamba y enfrenta además causas judiciales abiertas.




