El consultor argentino Fernando Cerimedo habló desde la cárcel de Palmasola y rechazó las acusaciones en su contra. Aseguró que nunca tuvo un cargo formal ni capacidad para tomar decisiones dentro del Gobierno de Rodrigo Paz.
Fernando Cerimedo, exasesor de Rodrigo Paz y Javier Milei, permanece detenido en Bolivia mientras enfrenta varias investigaciones judiciales. Desde la cárcel de Palmasola, negó tener influencia dentro del Gobierno boliviano y sostuvo que su vínculo con el presidente Paz fue principalmente personal, basado en consejos que le brindaba como amigo.
El consultor rechazó haber tenido poder para designar ministros, contratar funcionarios o tomar decisiones dentro de la administración pública. Según explicó, acompañó a Paz durante la campaña electoral y los primeros meses de su Gobierno, pero aseguró que nunca ocupó un cargo formal ni representó oficialmente a la Presidencia.
Cerimedo también se refirió a las investigaciones iniciadas después del ataque contra su expareja, Nadia Beller, quien recibió disparos y lo señaló como presunto responsable. El argentino enfrenta una causa por tentativa de feminicidio y otra por presunto enriquecimiento ilícito, además de una investigación por supuestos vínculos con el narcotráfico. (El País)
En relación con la investigación patrimonial, Cerimedo defendió el origen del dinero encontrado durante los allanamientos realizados en sus propiedades. Aseguró que sus ingresos provienen de empresas que posee en Estados Unidos y Argentina y negó que los recursos tengan procedencia ilegal.
El consultor también cuestionó las acusaciones y sostuvo que las investigaciones forman parte de un intento de desestabilizar al Gobierno de Paz. Mientras las causas continúan, el presidente boliviano reconoció que Cerimedo estuvo vinculado a su campaña electoral, aunque negó que hubiera existido una relación laboral formal. (El País)




