El Gobierno argentino refuerza su política migratoria con un esquema más estricto de control de ingresos, permanencia y expulsión de extranjeros, en el marco de una reforma que busca endurecer las condiciones de acceso al país.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, difundió un video oficial en el que destacó la expulsión de alrededor de 14.000 extranjeros en el marco de los operativos migratorios y defendió la reforma impulsada por el Gobierno nacional.
“El extranjero que no cumple las reglas, no entra. Y si entra, se va”, sostuvo la funcionaria en el mensaje difundido en redes sociales, donde subrayó el fortalecimiento de los controles en fronteras y dentro del territorio argentino.
Según lo expresado en el video, las medidas forman parte de una política migratoria más estricta, orientada a reforzar la fiscalización de la situación legal de quienes ingresan o permanecen en el país.
En ese contexto, el Gobierno sostiene que el objetivo es ordenar el sistema migratorio, con mayores exigencias documentales y controles más rigurosos en los puntos de ingreso.




