Tras más de 50 días de protestas y cortes de rutas, los sectores afines a Evo Morales anunciaron una pausa temporal en las medidas de fuerza. La decisión se produce en medio del estado de excepción decretado por el Gobierno para restablecer la circulación.
Los últimos bloqueos activos en Bolivia comenzaron a ser retirados luego de que las organizaciones cocaleras del Trópico de Cochabamba decidieran suspender temporalmente las protestas. La medida fue respaldada por el expresidente Evo Morales, quien aclaró que se trata de una pausa estratégica y no del fin de las movilizaciones.
Las manifestaciones, iniciadas a comienzos de mayo, evolucionaron desde reclamos sectoriales hacia una exigencia política centrada en la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Los cortes de rutas afectaron el abastecimiento de alimentos y combustibles, además de provocar importantes pérdidas económicas en distintas regiones del país.
La situación cambió tras el acuerdo alcanzado entre el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB), que decidió abandonar las medidas de presión. Esto dejó aislados a los grupos que continuaban con los bloqueos, principalmente los vinculados al liderazgo de Morales.
Con la reapertura de las principales carreteras, se restablece gradualmente el tránsito de personas y mercancías. Sin embargo, los dirigentes cocaleros advirtieron que podrían retomar las protestas si consideran que sus demandas no son atendidas, por lo que la tensión política sigue presente en Bolivia.




