El analista político boliviano Hernán Cabrera Maraz aseguró que las protestas y bloqueos que atraviesa Bolivia responden a una estrategia de desestabilización impulsada por sectores afines a Evo Morales y parte de la vicepresidencia.
Cabrera Maraz explicó que el conflicto tiene raíces en el proceso de empoderamiento político y social que impulsó el Movimiento al Socialismo (MAS) durante más de dos décadas. En ese sentido, señaló que sectores como los cocaleros, campesinos, mineros y organizaciones indígenas conservaron espacios de poder y hoy rechazan perder influencia frente al nuevo gobierno. A su vez, consideró que la administración de Rodrigo Paz cometió errores al excluir a esos grupos y avanzar con medidas cuestionadas, como la ley 1720 sobre tierras, que luego debió ser derogada tras protestas sociales.
El analista afirmó que detrás de las movilizaciones existe un objetivo político concreto: exigir la salida anticipada del presidente. Aunque reconoció el derecho a la protesta, cuestionó los bloqueos y episodios de violencia por afectar derechos básicos de la población, como el acceso al trabajo, la salud y la alimentación. También advirtió que Bolivia atraviesa un escenario de fuerte polarización social y racial, alimentado —según indicó— por años de confrontación política entre sectores urbanos, indígenas y campesinos.
En relación con Evo Morales, Cabrera Maraz sostuvo que el exmandatario mantiene una importante capacidad de movilización desde el Chapare, donde continúa desarrollando actividad política y conservando influencia sobre organizaciones cocaleras. Además, remarcó que las protestas se intensificaron después de que la Justicia reactivara una causa en su contra por presuntos delitos sexuales y trata de personas, lo que, a su criterio, no sería una coincidencia.
Por último, el especialista apuntó contra el vicepresidente Edman Lara, a quien vinculó políticamente con el entorno de Morales. Señaló que existen contactos y coincidencias discursivas entre ambos espacios y aseguró que parte de la vicepresidencia estaría alentando las protestas contra Rodrigo Paz. Según Cabrera Maraz, la crisis también refleja la fragilidad interna del oficialismo, dividido entre sectores que respaldan al presidente y otros que impulsan abiertamente su salida del poder.





