El Gobierno de Bolivia confirmó el regreso de la DEA al país luego de 18 años de su expulsión. La agencia estadounidense tendrá una oficina en La Paz dedicada al intercambio de inteligencia criminal y cooperación institucional, aunque sin participación en operativos antidrogas ni presencia en zonas sensibles como el Chapare

El anuncio fue realizado por el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, desde Washington, tras reunirse con representantes de la DEA junto al director de la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico (Felcn), coronel Frans Cabrera. Según explicó, la cooperación estará centrada principalmente en tareas de inteligencia e intercambio de información.

Justiniano aclaró que no existirán operativos conjuntos con agentes estadounidenses y negó versiones que indicaban una posible presencia de la DEA en el Chapare, región vinculada históricamente a la producción de hoja de coca y al narcotráfico. Allí también reside el expresidente Evo Morales, respaldado por sectores cocaleros que rechazan cualquier intervención extranjera.

El funcionario detalló que solo dos representantes de la DEA trabajarán en Bolivia y que lo harán desde una oficina en La Paz. Además, remarcó que el país ya mantiene cooperación con agencias de seguridad y agregados policiales de otras naciones, entre ellas Brasil, Paraguay, Argentina y España.

El retorno de la DEA había sido anticipado por el presidente Rodrigo Paz al inicio de su gestión. La agencia había sido expulsada en 2008 durante el gobierno de Evo Morales, quien acusó a Estados Unidos de conspiración. En la reciente reunión en Washington también se abordó el caso del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, detenido en marzo en Santa Cruz y posteriormente entregado a la justicia estadounidense por cargos vinculados al lavado de dinero del narcotráfico.

Tendencias