El Gobierno de Bolivia detectó el desvío irregular de 22 millones de litros de combustible durante un mes hacia el mercado ilegal. La investigación permitió identificar a unas 30 personas que presuntamente vulneraron los sistemas de seguridad de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).
El ministro de Producción Sostenible, Óscar Mario Justiniano, explicó que los desvíos se concentraron principalmente en los departamentos de La Paz y Santa Cruz. El volumen de combustible representa unos 200 millones de bolivianos, equivalentes a aproximadamente 15,8 millones de dólares, mientras que su comercialización en el mercado ilegal podría superar los 400 millones de bolivianos.
Durante la primera semana de intervención de la ANH también fueron detectadas nueve vulnerabilidades en el sistema informático de control. Entre ellas había accesos que permitían a personas externas intervenir en los despachos de combustible sin límites, según las autoridades.
El ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, aseguró que los presuntos responsables de alterar los sistemas deberán responder ante la Justicia. Según detalló, entre las personas identificadas hay funcionarios del actual Gobierno y de administraciones anteriores.
El Ejecutivo intervino la ANH el 3 de septiembre, luego de detectar deficiencias en los mecanismos de control, y estableció un período inicial de 180 días para la medida. Bolivia importa actualmente cerca del 60% de la gasolina y el 95% del diésel que consume, mientras que las dificultades de abastecimiento provocan largas filas en las estaciones de servicio, especialmente por la falta de diésel.




