La conquista del Mundial de Fútbol 2026 tuvo un impacto que va mucho más allá del deporte. Un análisis del Real Instituto Elcano sostiene que el título reforzó el llamado «poder blando» de España, es decir, su capacidad para proyectar una imagen positiva e influir culturalmente en el escenario internacional.
El informe destaca que el fútbol representa una parte muy importante de la visibilidad internacional del país y que el éxito deportivo contribuye a fortalecer sectores como el turismo, la industria del entretenimiento y la economía vinculada al deporte.
Jugadores como Rodri, Lamine Yamal, Ferran Torres y Unai Simón son señalados como referentes que ayudan a proyectar la marca España en distintos mercados.
Los especialistas consideran que el desafío ahora será transformar ese impulso deportivo en beneficios sostenibles para otros sectores económicos y culturales.
El análisis también llega cuando España comienza a prepararse para organizar el Mundial de 2030 junto a Portugal y Marruecos.





