Los incendios forestales mantienen en emergencia al municipio de San Lorenzo, en el departamento boliviano de Tarija, donde las llamas han consumido miles de hectáreas de vegetación.
El avance de los incendios comenzó a intensificarse a mediados de la semana y las condiciones climáticas, sumadas a los fuertes vientos, dificultaron el trabajo de los bomberos, que no lograron contener las llamas en las primeras horas de la emergencia. La magnitud del siniestro obligó a movilizar mayores recursos para evitar su expansión.
Durante el fin de semana se incorporaron efectivos del Ejército, personal de la Gobernación de Tarija y brigadas de voluntarios para apoyar las tareas de mitigación. Sin embargo, el fuego continuó avanzando hacia áreas productivas y comunidades como Camarón y Ancahuasi, donde las prioridades se centran en proteger a la población y evitar mayores pérdidas.
La gobernadora de Tarija solicitó apoyo nacional con equipos de protección e insumos para los brigadistas que trabajan en la zona. Mientras tanto, las autoridades mantienen el abastecimiento de agua, combustible y alimentos para sostener el operativo de emergencia y atender a las comunidades afectadas.
Organizaciones sociales y ambientales advirtieron que la compleja geografía y la abundante vegetación favorecen la rápida propagación de los incendios. Además, reclamaron una investigación para determinar las causas del desastre y establecer responsabilidades por los daños ocasionados al ambiente y a las poblaciones de la región.





