Tras 53 días de bloqueos y protestas, el presidente Rodrigo Paz Pereira afirmó que el país resistió un intento de quebrar el orden constitucional. El mandatario sostuvo que la principal enseñanza de la crisis fue la unidad de los bolivianos.

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, aseguró que las protestas y bloqueos que afectaron al país durante 53 días tuvieron como objetivo desestabilizar a su Gobierno y romper el orden constitucional. Durante un acto oficial por el aniversario de la Revolución del 16 de julio de 1809, sostuvo que su administración logró superar la crisis gracias al respaldo de distintos sectores de la sociedad.

En su discurso, el mandatario afirmó que la experiencia dejó como principal lección la necesidad de preservar la unidad nacional frente a quienes, según dijo, promovieron la confrontación política. También cuestionó a los dirigentes que impulsaron las movilizaciones, a quienes responsabilizó por las consecuencias económicas y sociales que dejaron los cortes de rutas.

Paz Pereira aprovechó la ocasión para defender el rumbo económico de su Gobierno y restó importancia a la suba del dólar registrada tras la implementación del nuevo sistema de tipo de cambio flexible. Señaló que las medidas adoptadas buscan estabilizar la economía y garantizar la continuidad del crecimiento del país.

Las protestas, desarrolladas entre mayo y junio, provocaron graves dificultades para el transporte, el abastecimiento y la actividad económica en distintas regiones de Bolivia. Aunque la situación fue superada, el Gobierno mantiene su postura de que los bloqueos respondieron a un intento de desestabilización política y reafirma su compromiso con la defensa del orden democrático.

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