El Gobierno boliviano anunció el inicio de acciones legales para determinar responsabilidades por la construcción y posterior abandono de la sede del Parlamento de Unasur.
Las autoridades informaron que el proceso buscará establecer si existieron irregularidades en la planificación, ejecución y administración de la obra, considerada uno de los principales proyectos de integración regional impulsados durante la década pasada. El complejo está ubicado en el municipio de San Benito, en el departamento de Cochabamba.
La sede fue inaugurada en 2018 con la expectativa de albergar al Parlamento de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), organismo que perdió protagonismo tras la salida de varios países miembros y la paralización de sus principales instancias. Como consecuencia, el edificio nunca llegó a cumplir la función para la que fue construido.
El Ejecutivo también adelantó que evaluará alternativas para reutilizar la infraestructura y evitar que continúe deteriorándose. Entre las opciones se analizarán nuevos destinos para el inmueble, con el fin de aprovechar la inversión pública realizada y darle un uso que beneficie a la población.
La decisión forma parte de una revisión de proyectos estatales que permanecen sin funcionamiento. Con la investigación, el Gobierno pretende esclarecer las circunstancias que llevaron al abandono de la obra y definir si corresponde iniciar procesos contra quienes resulten responsables.





