Una delegación integrada por legisladores, dirigentes sindicales, referentes sociales y miembros de organismos de derechos humanos denunció haber sido retenida en el aeropuerto de El Alto y obligada a abandonar Bolivia.
Los integrantes de la Misión Internacional de Veedores de Derechos Humanos arribaron este lunes a Bolivia con la intención de permanecer hasta el 18 de junio y realizar tareas de observación en distintas regiones del país. Sin embargo, al llegar al aeropuerto de El Alto, en las afueras de La Paz, fueron retenidos durante varias horas y posteriormente obligados a regresar a la Argentina, según denunciaron los propios participantes.
La delegación estaba compuesta por representantes de organismos de derechos humanos, organizaciones sindicales y sociales, además de legisladores argentinos. Entre ellos se encontraban el diputado nacional Juan Marino, la legisladora porteña Vanina Biassi, dirigentes de la CTA Autónoma, del gremio docente Ademys y del Cispren, entre otros referentes políticos y sociales.
Desde el aeropuerto, los integrantes de la misión aseguraron que las autoridades bolivianas les retuvieron la documentación y les impidieron continuar viaje sin brindar explicaciones formales. Según relataron, habían informado previamente el carácter de la visita y los objetivos de la misión, orientados a recoger testimonios y evaluar denuncias vinculadas a la actuación de las fuerzas de seguridad durante las movilizaciones que atraviesa el país.
Tras regresar a la Argentina, los miembros de la delegación ofrecieron una conferencia de prensa en el aeropuerto de Ezeiza, donde denunciaron irregularidades en el procedimiento y cuestionaron la decisión de las autoridades bolivianas. Los participantes sostuvieron que la medida vulneró normas internacionales vinculadas a la libre circulación y al trabajo de observación de organismos de derechos humanos.




