Autoridades de Chile, Argentina, Perú, Ecuador y Bolivia firmaron en Santiago el llamado “Compromiso de Santiago”, un acuerdo regional para fortalecer la cooperación en seguridad, inteligencia y control fronterizo.
El encuentro fue encabezado por el presidente chileno José Antonio Kast, quien advirtió sobre el impacto de las mafias en la región y sostuvo que la neutralidad frente al narcotráfico y las organizaciones criminales “no es una opción”. Durante la cumbre, los representantes coincidieron en que los esfuerzos individuales de cada país resultan insuficientes ante amenazas que atraviesan fronteras.
El acuerdo establece cinco ejes prioritarios: intercambio de información entre servicios de inteligencia y fiscalías, coordinación en zonas fronterizas, seguimiento de flujos financieros ilícitos, cooperación técnica entre organismos estatales y creación de mecanismos regionales de respuesta rápida. Además, los países conformarán un grupo de trabajo conjunto que evaluará avances dentro de seis meses.
Entre los participantes estuvieron el canciller argentino Pablo Quirno, la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva, el canciller boliviano Fernando Aramayo y representantes de Perú y Ecuador, quienes alertaron sobre el crecimiento del sicariato, las extorsiones, los secuestros y la violencia ligada al narcotráfico en distintos puntos de Sudamérica.





